
Ya no somos tan niños, nuestra inocencia se perdió. Un acúmulo de sensaciones y de hormonas que recorren nuestro cuerpo hacen sin darnos cuenta, que ya hemos perdido una etapa de nuestras vidas. Viene ahora un nuevo comienzo desconocido por nosotros, nos encanta sentir como nuestros cuerpos van cambiando, nuestra mente se expande y lo que antes no hacíamos caso ya se involucra con nosotros.
Empieza la mañana, salgo a la calle y veo a jóvenes igual que yo. Unos me atraen más que otros, mi cuerpo siente una sensación agradable por dentro, me ruborizo cuando pasa alguien que le encuentro cierto atractivo.
Mi cabeza se vuelve loca, vive en un mundo de nubes, de ideales, como es tan maravilloso todo; muchos chicos/as me insinúan que les gusto. Tengo un/a chico/a en especial, me viene a buscar, nos reímos mucho, nos enfadamos por cosas tontas, sentimos que tenemos un compromiso, le quiero.
¡Cuantas cosas tan bellas estoy experimentando, no me imagino que nada malo surga de todo esto! Pero no es así, soy todavía ingenuo/a en la vida.
Empiezo a notar el dolor, lloro desconsolado/a, me he peleado con mi pareja por una razón u otra; todavía no soy aun maduro/a para la vida.
11:31
0 Responses to "Adolescencia"
Publicar un comentario